Cuándo viajar: mejor época para los principales destinos del mundo

Cuándo viajar: la mejor época para 10 de los destinos más demandados del mundo
Elegir un destino es solo una parte de la planificación de un viaje. La otra gran pregunta es cuándo viajar. El mismo lugar puede ofrecer una experiencia completamente diferente dependiendo del mes: cambia el clima, la afluencia de visitantes y, en muchas ocasiones, también el precio de vuelos y alojamientos.
No siempre la temporada alta es la mejor época para viajar. Visitar un país unas semanas antes o después de sus meses más populares puede significar encontrar menos turistas, temperaturas igualmente agradables y precios más interesantes. En otros destinos, sin embargo, merece la pena asumir una mayor demanda para coincidir con un fenómeno natural, una celebración o unas condiciones climáticas determinadas.
Hemos seleccionado 10 destinos internacionales especialmente demandados por los viajeros españoles para explicar cuál es la mejor época para conocerlos, cuándo suele haber menos turistas y qué meses pueden resultar más interesantes si buscas ahorrar.
UNO, Japón: primavera y otoño
Mejor época: marzo-mayo y octubre-noviembre.
Japón es uno de los grandes viajes del momento. La primavera atrae especialmente por la floración de los cerezos, que comienza en diferentes fechas dependiendo de la zona del país. Es también uno de los periodos con mayor demanda, por lo que conviene organizar el viaje con bastante antelación.
El otoño es una excelente alternativa. Entre octubre y noviembre las temperaturas son agradables y los parques, jardines y templos adquieren los colores rojizos característicos de la estación.
El verano puede ser caluroso y húmedo, mientras que el invierno permite viajar con menos visitantes y descubrir un Japón diferente. Enero y febrero pueden resultar interesantes para quienes priorizan el presupuesto frente a las condiciones meteorológicas.
En resumen: primavera para los cerezos; otoño para combinar buen clima y paisajes; invierno para buscar mayor tranquilidad.
DOS, Tailandia: de noviembre a febrero
Mejor época: noviembre-febrero.
Tailandia tiene un clima tropical y temperaturas elevadas durante prácticamente todo el año, pero las precipitaciones marcan importantes diferencias entre estaciones.
Entre noviembre y febrero suele encontrarse el mejor equilibrio entre temperaturas, humedad y lluvias en buena parte del país. Precisamente por ello coincide también con la temporada de mayor demanda.
Viajar durante la temporada húmeda puede resultar más económico y no significa necesariamente pasar las vacaciones bajo la lluvia: son frecuentes los chaparrones intensos pero relativamente breves. Además, el clima varía entre las diferentes costas e islas, por lo que conviene comprobar la zona concreta antes de elegir las fechas.
En resumen: diciembre, enero y febrero para encontrar mejores condiciones; temporada húmeda para quienes priorizan precios y menor afluencia.
TRES, Nueva York: primavera y otoño
Mejor época: abril-junio y septiembre-octubre.
Nueva York puede visitarse durante todo el año y cada estación ofrece una ciudad diferente. Sin embargo, la primavera y el comienzo del otoño son probablemente los periodos más equilibrados para recorrerla a pie.
Las temperaturas suelen ser agradables y permiten disfrutar de Central Park, los barrios y los miradores sin el frío del invierno ni el calor y la humedad que pueden aparecer durante julio y agosto.
Diciembre tiene un atractivo evidente por la Navidad, aunque también aumenta considerablemente la demanda. Enero y febrero ofrecen el escenario contrario: frío, menos horas de luz y, en determinados momentos, mejores oportunidades en alojamiento.
En resumen: mayo, junio, septiembre y octubre para disfrutar de la ciudad; enero y febrero pueden ser interesantes para ahorrar.
CUATRO, Perú: de mayo a septiembre
Mejor época: mayo-septiembre.
En un país tan extenso como Perú es difícil establecer una única temporada ideal, pero si el objetivo principal son Cuzco, el Valle Sagrado y Machu Picchu, los meses de mayo a septiembre ofrecen generalmente condiciones más secas.
Junio, julio y agosto concentran una parte importante de la demanda. Mayo y septiembre pueden resultar especialmente interesantes porque permiten aproximarse a las mejores condiciones meteorológicas evitando algunos de los momentos de mayor afluencia.
Quienes quieran combinar los Andes con Lima, la Amazonía o la costa deben tener en cuenta que cada región presenta características climáticas diferentes.
En resumen: mayo y septiembre ofrecen un buen equilibrio; junio-agosto son meses muy apropiados pero también muy solicitados.
CINCO, Italia: primavera y otoño
Mejor época: abril-junio y septiembre-octubre.
Roma, Florencia, Venecia, Nápoles, Sicilia, Toscana o los lagos del norte hacen que hablar de una única temporada para Italia resulte complicado. Aun así, primavera y otoño funcionan especialmente bien para gran parte del país.
Las temperaturas permiten recorrer las ciudades cómodamente y las zonas rurales están en uno de sus mejores momentos. En verano, especialmente durante julio y agosto, aumentan tanto las temperaturas como la concentración de visitantes en los principales destinos.
Para viajes culturales, abril, mayo, septiembre y octubre son meses especialmente interesantes. Para unas vacaciones centradas en playas e islas, el verano amplía considerablemente las posibilidades.
En resumen: primavera y principios de otoño para ciudades y rutas; verano si la prioridad es el Mediterráneo.
SEIS, Francia: depende mucho del viaje
Mejor época: abril-junio y septiembre-octubre para viajar en general.
La proximidad convierte Francia en uno de los destinos internacionales más accesibles desde España, pero poco tiene que ver una escapada a París con unas vacaciones en Córcega o una ruta por Alsacia.
París resulta especialmente agradable en primavera y comienzos del otoño. La Provenza alcanza uno de sus momentos más conocidos durante la floración de la lavanda, mientras que los Alpes tienen temporadas claramente diferenciadas para esquí y actividades de montaña.
Diciembre, por su parte, transforma ciudades como Estrasburgo y Colmar con sus mercados navideños.
En resumen: no existe un único mejor mes para Francia; conviene escoger primero la experiencia y después las fechas.
SIETE, Grecia: mayo, junio, septiembre y octubre
Mejor época: mayo-junio y septiembre-octubre.
Si quieres combinar patrimonio, pueblos, gastronomía y mar, los extremos del verano ofrecen algunas de las mejores condiciones para viajar a Grecia.
En mayo y junio los días son largos y las temperaturas suben progresivamente. Septiembre conserva buena parte del ambiente veraniego y el agua del Mediterráneo mantiene temperaturas agradables.
Julio y agosto son los meses más concurridos, especialmente en islas como Santorini o Mykonos. Quienes tengan flexibilidad pueden encontrar una experiencia más tranquila viajando justo antes o después.
En resumen: junio y septiembre son probablemente los meses más completos para combinar playa y visitas culturales.
OCHO, Colombia: prácticamente todo el año
Mejor época: diciembre-marzo y julio-agosto, con importantes diferencias regionales.
Colombia no tiene cuatro estaciones como buena parte de Europa. Su clima depende sobre todo de la altitud y de las temporadas de precipitaciones.
Cartagena y la costa caribeña tienen condiciones muy diferentes de Bogotá, Medellín o el Eje Cafetero. Por eso, más que buscar un supuesto mes perfecto para todo el país, conviene decidir primero qué regiones se quieren conocer.
Los periodos entre diciembre y marzo suelen coincidir con condiciones más secas en numerosas zonas, pero también con una mayor demanda.
En resumen: Colombia permite viajar durante prácticamente todo el año; el itinerario es más importante que el mes.
NUEVE, Países Bajos: abril y mayo para vivir la primavera
Mejor época: abril-mayo y septiembre.
Ámsterdam es un destino para todo el año, pero la primavera añade uno de los grandes atractivos del país: la temporada de tulipanes.
Entre finales de marzo y mayo, jardines y campos de flores transforman buena parte del paisaje. Abril suele ser uno de los meses más buscados precisamente por este motivo.
Si la floración no es una prioridad, septiembre puede ofrecer temperaturas todavía agradables y una buena oportunidad para combinar Ámsterdam con otras ciudades como Utrecht, Róterdam, Delft o La Haya.
En resumen: abril para los tulipanes; mayo para primavera y más horas de luz; septiembre como alternativa al verano.
DIEZ, Reino Unido: de mayo a septiembre
Mejor época: mayo-septiembre.
Londres recibe viajeros durante todo el año, pero si el viaje incluye Escocia, Gales o zonas rurales, disponer de más horas de luz puede marcar una gran diferencia.
Desde finales de primavera hasta comienzos de otoño los días son considerablemente más largos y resulta más fácil organizar rutas y actividades al aire libre.
Eso no significa descartar el invierno. Londres, Edimburgo o Manchester funcionan perfectamente como escapadas urbanas durante los meses fríos y pueden aparecer oportunidades interesantes fuera de las principales fechas festivas.
En resumen: mayo-septiembre para recorrer el país; cualquier época para una escapada urbana.
¿Cuál es realmente la mejor época para viajar?
La respuesta depende de lo que busques. La mejor época por clima no siempre es la mejor época por precio, y este es uno de los aspectos que más conviene tener en cuenta antes de reservar.
Viajar en plena temporada alta puede garantizar unas condiciones meteorológicas determinadas, pero también suele significar más demanda. Por el contrario, la temporada media —las semanas situadas entre los periodos de mayor y menor demanda— puede ofrecer un equilibrio especialmente interesante.
Antes de decidir las fechas, recomendamos valorar cuatro factores:
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Clima: temperaturas, precipitaciones y fenómenos estacionales.
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Afluencia: cuántos viajeros visitan el destino durante esas fechas.
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Precio: cómo puede cambiar el coste de vuelos y alojamientos según la temporada.
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Motivo del viaje: playa, naturaleza, cultura, gastronomía, esquí, festivales o fenómenos como floraciones y auroras boreales.
No tiene sentido viajar en el mes más barato si las condiciones impiden disfrutar de aquello que precisamente queríamos conocer.
¿Cuándo viajar para encontrar mejores precios?
No existe un mes universalmente barato para todos los destinos. La clave suele estar en evitar los periodos en los que coinciden una elevada demanda y unas fechas de vacaciones muy concretas.
La temporada media puede ser un buen punto de partida. Mayo, junio, septiembre, octubre y determinados periodos de primavera ofrecen oportunidades interesantes en numerosos destinos, aunque siempre dependerá del país.
También conviene tener cierta flexibilidad. Mover una salida unos días, comparar diferentes aeropuertos o evitar determinados festivos puede modificar considerablemente el precio final.
Y, sobre todo, merece la pena comparar el conjunto del viaje. Un vuelo barato no convierte automáticamente unas vacaciones en económicas si los hoteles están en temporada alta, de la misma forma que una tarifa aérea algo más elevada puede compensarse con precios de alojamiento mucho mejores.
Elegir cuándo viajar también forma parte del viaje
Decidir cuándo viajar puede ser casi tan importante como elegir dónde. Japón durante la floración de los cerezos, Grecia en septiembre o Perú al comienzo de la estación seca ofrecen experiencias muy diferentes a las que encontraríamos unos meses después.
Por eso, antes de reservar, merece la pena preguntarse qué queremos encontrar en el destino y cuánto estamos dispuestos a pagar por viajar en su momento más demandado.
A veces merece la pena hacerlo. Otras, desplazarse unas pocas semanas permite disfrutar prácticamente del mismo viaje con menos visitantes y mejores precios.
Encontrar ese equilibrio entre época, clima, afluencia y presupuesto es, en muchas ocasiones, el primer paso para viajar mejor.