Amanecer en Machu Picchu

26, 02, 2018

Todo esfuerzo tiene una recompensa. Ver Machu Picchu al amanecer -antes de las 9h, si no es mucho pedir- es una de las experiencias más sobrenaturales que puede experimentar el ser humano. Es algo sagrado. Eso sí, como todo lo que merece la pena en la vida, requiere sacrificio.


¿Qué es?

Como se suele decir: para hablar del Machu Picchu hay que lavarse bien la boca con agua y jabón. Son palabras mayores. Para empezar, ha sido declarada como una de las nuevas siete maravillas del mundo (monumentos que resultaron ganadores en una votación en un concurso internacional) y es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1983. Como todo el mundo sabe, es el santuario Inca por excelencia. Majestuoso.

Machu Picchu significa "montaña vieja" en quechua (lengua original de los Andes centrales). La ciudadela está construida entre dos montañas. Más abajo, a 700 metros, en lo más profundo del valle, se aprecia serpenteando el Río Urubamba. Una belleza natural extraordinaria.

El Parque Arqueológico de Machu Picchu, es decir, la Ciudadela propiamente dicha, tiene un área de más o menos 10 hectáreas. Los dos sectores principales están separados por un muro de 400 metros de largo: el urbano, donde residían sus habitantes, y el agrícola, que está formado por terrazas de cultivo. En estas áreas hay 19 conjuntos urbanos, una plaza central, dos plazas menores, ocho caminos y 13 conjuntos agrícolas.


¿Dónde está?

Está al sur de Perú, a unos 1.100 kilómetros de Lima. La ciudad importante más cercana es Cuzco (en la foto), actual capital regional y antigua capital de los Incas, que se encuentra a 132 kilómetros al noroeste de allí. La altitud de la ciudadela de Machu Picchu oscila entre los 2.430 metros de la Ciudadela hasta los 2.720 metros del pico de Huayna Picchu. 


¿Cuál es su historia?

Los Incas fueron un grupo de familias guerreras instaladas en el Valle del Cuzco. Agrandaron su imperio aceleradamente, desde lo que ahora es Colombia hasta Chile inclusive. En 1532, con la llegada de Pizarro, las cosas se torcieron y el imperio languideció casi a la misma velocidad que había emergido. En ese momento nació la leyenda.

Se cree que la ciudadela del Machu Picchu era un secreto. Solo las personas de cierta jerarquía del imperio conocían de su existencia. En Machu Picchu vivían los mismos trabajadores que la construían y las llamadas «vírgenes del sol», que eran mujeres regaladas al Inca. Pero, cuando el imperio comenzó a desmoronarse, sus habitantes fueron abandonando el lugar y quedó una parte a medio construir. Sin embargo, quedó oculta durante siglos. Los conquistadores españoles no la pudieron saquear como hicieron con otras construcciones (básicamente porque no la encontraron) y la vegetación acabo por sepultar la ciudadela. Hasta que en el año 1911, un profesor estadounidense, Hiram Bingham, la descubrió al mundo.


¿Cómo llegar?

Como es evidente, lo primero que hay que hacer es coger un avión entre España y Perú. Hemos visto que la aerolínea española Plus Ultra tiene vuelos directos semanales entre Madrid y Lima con ofertas que rondan los 500€ ida y vuelta. Desde otras ciudades con Iberia los billetes están un pelo más caros: alrededor de 700€.

Una vez allí, la compañía StarPerú une Lima con Cuzco, que está a 132 kilómetros de Machu Picchu.

Desde Cuzco hay que llegar a Ollantaytambo en autobús, taxi o alquilar una furgoneta. Y desde allí, un tren hasta Aguas Calientes: la compañía Inca Rail ofrece este servicio (en la foto).

Desde el pueblo de Aguas Calientes a la ciudadela hay un servicio constante de autobuses, aunque también se puede llegar a pie.

 

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¿Cuándo ir?

Como sabes -y si no lo sabes te lo contamos- , hay dos temporadas en Perú: la de lluvias (de noviembre a abril) y la seca (de mayo a octubre). Es importante escoger la mejor época, pero dependerá de las exigencias de cada viajero. Lo bueno de la época seca es que los cielos, en general, estarán despejados y suele haber mucho sol y, eso sí, las noches son bastante frías. La cuestión es que la luz es intensa y el paisaje se muestra esplendoroso en esta época. Aunque tiene el inconveniente de que coincide con la época de vacaciones (USA y Europa sobre todo) y es cuando mayor afluencia de turistas hay.

Otra de las ventajas en la época seca, y muy recomendable, es que en el mes de junio, se puede ver el Inti Raymi (en la foto) en Cuzco. Se trata de una fiesta heredada de los incas, muy colorida, trajes típicos, danzas, y era una de las fiestas más importantes para la civilización Inca.

Ojo, no es aconsejable ir en febrero porque llueve a cántaros y el Camino Inca se cierra. En realidad, para evitar aglomeraciones, lo mejor es ir antes o después de la estación de lluvias de marzo a mayo, en septiembre u octubre.


¿Qué ver y qué hacer?

Sinceramente es una visita en la que hay que andar, observar y disfrutar. Camina todo lo que puedas. Piensa que lo que harás será como un paseo sagrado. Tienes por un lado El Hurin o Espacio Sagrado y el Hanan o Espacio Residencial. El punto central de esta división es una plaza rectangular, construida sobre terrazas en diferentes niveles. En el sector Hanan verás calles, caminos y recintos; era el área de uso para una clase social alta.

Otra sugerencia es el ascenso al Wayna Picchu o Huayna Picchu (la montaña joven, en la foto). Hay que tener en cuenta una cosa importante: solo pueden subir 400 personas diarias por lo que es impepinable reservar con un mínimo de 2 meses de antelación (en: www.machupicchu.gob.pe).

Pero es una excursión impresionante. Brutal. Es una senda que los incas tallaron en la pared, una hora aproximada de subida por una escalera estrecha de piedra. Lo dicho, la vista en la cima es sobrenatural.

Visitar la zona sagrada de la ciudadela es fundamental también. Una vez accedes por la Portada de la Ciudad, hay que ver el Grupo de la Portada, Templo del Sol (Torreón), Mausoleo Real, Residencia Real (Palacio Real), Templo de las Tres Ventanas y el Templo Principal, una muestra del poderío de los incas, maestros del trabajo con la piedra.

 

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¿Hay que llevar algún tipo de ropa en especial?

Lo primero que hay que decir es que se camina mucho, que los caminos son muy variables y que, dependiendo de la temporada, puede llover copiosamente. Dicho esto, aconsejamos 3 cosas:

1. Llevar calzado cómodo y, si no es mucho pedir, que se adapte a diferentes tipos de superficie, que sean antideslizantes e impermeables.

2. Elegir una mochila resistente y meter lo siguiente: cámara de fotos, gafas de sol, guantes, protector solar, repelente de insectos, bolsas de plástico con cierre, aspirinas y un pequeño botiquín de primeros auxilios.

3. No olvidarse el chubasquero o un poncho impermeable para las lluvias y el frío (depende de la época).

Ah, y tampoco te olvides de un traje de baño, en caso de que quieras visitar las aguas en el balneario de Aguas Calientes, claro.


¿Qué tipos de viaje hay?

Ya lo hemos comentado varias veces en este artículo, pero la forma en la que quieras vivir la experiencia del Machu Picchu depende de ti, de tu manera de viajar. Y bueno, del tiempo y el presupuesto.

Te proponemos cuatro opciones:

  • Una: reservamos con una agencia de viajes y nos olvidamos de todo. 

  • Dos: vuelo hasta Lima, otro vuelo hasta Cuzco y senderismo por las varias opciones de Caminos Incas (la distancia es de unos 43 kilómetros hasta Machu Picchu): hay tours de dos días, pero lo más aconsejable es hacerlo en cinco. No se puede hacer por libre y cuesta entre 300 y 500€. Busca un operador oficial como http://www.ecotrekperu.com/
  • Tres: coger el tren (4 horas) desde Cuzco y desde allí contratar una visita. Hay de un día pero el problema es que no tendrás tiempo prácticamente de recorrer la ciudadela y tampoco para subir al Wayna Picchu. Vale la pena el de dos días con transporte, una noche de hotel (ver dónde dormir más abajo) y visita guiada a la ciudadela. Este paquete suele costar aproximadamente unos 250 dólares (unos 200 euros por persona).
  • Cuatro, ir por libre. Coger autobús desde Aguas Calientes y te plantarás en media hora en Machu Picchu (ida y vuelta son unos 12€). Te cobran una entrada/tasa al parque de unos 35€. Una vez allí, puedes coger o no un guía, cuyo servicio ronda los 20€. 

Insistimos: lo ideal es dormir en Aguas Calientes y coger el primer bus a primerísima hora de la madrugada (4.30 si es posible). El objetivo es ver el amanecer en las mejores condiciones posibles.


¿Dónde dormir?

Lo que ya hemos comentado anteriormente: lo aconsejable en este viaje es dormir en la población de Aguas Calientes, que está a unos 6 kilómetros de la entrada de Machu Picchu y además es una base ideal para organizar tus excursiones.

Una vez allí tienes una buena oferta de hoteles. Desde hostales y albergues hasta estancias a todo lujo. Depende del bolsillo de cada uno.

  • Propuesta "low cost" en hostal. En Casa Machu Picchu te puedes alojar en una habitación compartida por 15€ la noche más o menos. Tiene una valoración decente.
  • Propuesta hotel medio. Este hotelito de 3 estrellas, Inti Punku Machu Picchu, está muy bien considerado en las redes. El precio está por debajo de los 100€ la noche.
  • Propuesta hotel de lujo. Y los que quieran el plan “a todo trapo” pueden dormir en un hotel en las faldas del yacimiento: el Belmond Sanctuary Lodge por 950 euros la habitación.
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