5 escapadas a menos de 2 horas de Madrid

30, 07, 2020

Quizás este verano insólito hayas decidido dejar las "grandes vacaciones" para otro momento. Sin embargo, ¿qué tal amenizar la espera con unas escapaditas "exprés"?

Desde Travelzoo te proponemos un total de 5 escapadas no muy lejos de Madrid, a menos de 2 horas. Ideales para desconectar 2 o 3 días explorando pueblecitos, descubriendo nuevos lugares o simplemente saboreando la libertad que produce abandonar momentáneamente la gran ciudad. ¿Te apuntas?


Chinchón, un tesoro cultural y gastronómico a menos de 50 km de Madrid

La Plaza Mayor de Chinchón -y sus 234 balcones- suele encontrarse entre las más bonitas de España, por lo que solo eso ya vale una visita a esta pequeña, pero matona localidad madrileña. Otros imprescindibles son, sin duda, el Castillo de Los Condes o de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, donde podemos encontrar el cuadro de Goya, La Asunción de la Virgen. 

Pero no solo de patrimonio cultural presume Chinchón. Situada entre viñas, esta ciudad es un incipiente destino señalado para los amantes del enoturismo. Prueba de ello son las visitas guiadas que ofrecen algunas de sus bodegas como la Del Nero, donde aún mantienen el proceso de elaboración artesanal del vino.

¿Y qué sería un buen vino sin tapas ni pinchos? De eso tampoco le falta a Chinchón: de hecho, entre los arcos de la Plaza Mayor se pueden encontrar un buen puñado de bares y restaurantes donde tapas, pinchos y raciones hacen las delicias tanto de visitantes como de lugareños, y poco desmerecen de los restaurantes de silla y mantel.

Sugerencia alojamiento: uno de los hoteles con más solera de Chinchón es su Parador. Situado en un antiguo convento del s. XVII, ha sabido conservar su estilo y arquitectura originales combinándolos con comodidades modernas como una piscina de temporada o un reconocido restaurante especializado en cocina local. 


Senderismo en la Sierra de Guadarrama

Al norte de Madrid nos encontramos con las montañas del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, un auténtico paraíso para los senderistas. Está repleto de caminos que recorren paisajes y rincones de una belleza natural excepcional. Es un lugar ideal para organizar una caminata de uno o varios días. Eso sí, cualquier escapada a esta sierra debería incluir una visita a Patones de Arriba, uno de los pueblos más bonitos de España. Calles sinuosas, fachadas de piedra oscuro y una precioso entorno de parajes a descubrir.

Este, de hecho, podría ser perfectamente el punto de partida para una de las rutas más apasionantes para explorar la Sierra Norte. Se trata de un itinerario circular que alcanza el punto más alto —1.263 metros— y desde donde se pueden contemplar las vistas de la Sierra Norte, el embalse del Atazar, la Pedriza, el cerro de San Pedro o la Sierra de La Cabrera.

Sugerencia alojamiento: a 18 km de Patones de Arriba, en Garganta de los Montes, se encuentra el Hotel Quercus Tierra, un complejo rural 4* de encantadoras habitaciones, algunas de ellas con bañera hidromasaje. Ideal para realizar excursiones por la zona y visitar Buitrago del Lozoya, donde encontraréis el recinto amurallado mejor conservado de la Comunidad de Madrid y el único que se mantiene en estado completo.

Embalse de Atazar, Sierra de Guadarrama (foto de Maria Concepción Rodríguez)

Toledo, la ciudad de las tres culturas

La ciudad de Toledo es una excursión clásica para los madrileños. A menos de una hora en coche, cuenta con todos los alicientes que merecen la pena para dar un agradable paseo por esta maravillosa ciudad histórica. Por algo la llaman “la ciudad de las tres culturas”. Envuelta por sus murallas, cuenta con una privilegiada ubicación a orillas del río Tajo. Sus viejas y estrechas calles han visto pasar a la comunidad cristiana y musulmana, con presencia judía en ambas épocas.

Dedicarle un fin de semana es casi obligatorio. Es de esos lugares en los que te sumerges casi sin querer. Impresiona su majestuosidad, el magnetismo que irradia su protagonismo en la historia de la España Imperial y cómo conserva tal cual el mismo trazado que presentaba durante la Edad Media. No en vano, su casco antiguo fue nombrado Patrimonio de la Humanidad. La Catedral Primada, la Mezquita del Cristo de la Luz y las Sinagogas del Tránsito y Santa María la Blanca son varias de las visitas que forman parte de un agradable paseo. Además, por supuesto, del Alcázar, en la colina más alta de la ciudad.

Sugerencia alojamiento: el Hotel Hacienda del Cardenal se encuentra junto a la puerta de Alfonso VI, la antigua entrada principal a Toledo y la única puerta morisca que queda en las murallas medievales. Decorado con mucho encanto, este 4* cuenta con un jardín rodeado por una muralla árabe original del s. XI, piscina de temporada y uno de los restaurantes más famosos de la ciudad, en el que se sirven platos de la cocina tradicional y regional elaborados con ingredientes de temporada.

Toledo (foto de Silvia do Vega)


Consuegra y los Molinos de viento

Si pones rumbo en dirección sur desde Madrid y coges la A-4 durante aproximadamente una hora y media, en plena Ruta de Don Quijote, te encontrarás con los maravillosos paisajes manchegos y el encantador pueblecito medieval de Consuegra. El castillo de la Muela y 12 molinos de viento magníficamente conservados se yerguen sobre una colina conformando un paisaje eminentemente quijotesco. Es un viaje al pasado. Sentarse y contemplar ese paisaje al atardecer es una de las experiencias con más magia que existe. La Plaza Mayor de Consuegra también es una visita imprescindible, ubicada en el mismo lugar donde se encontraba el antiguo foro romano, con sus edificios históricos como el Palacio de San Gumersindo, Los Corredores y el Ayuntamiento de estilo renacentista.

Sugerencia alojamiento: el Hotel Rural La Vida de Antes se encuentra en una casa solariega manchega del s. XIX restaurada con sumo esmero y buen gusto conservando toda la gloria de antaño. En su magnífico patio interior, inundado de luz natural, podrás relajarte tras un día de turismo o darte un chapuzón en la piscina. La terraza del hotel alberga una exposición permanente de fotografías, pinturas y esculturas.

Molinos de Consuegra, Toledo (foto de Mick Haupt en Unsplash)


El encanto de Pedraza 

Se llega a la coqueta población segoviana de Pedraza desde Madrid en una hora. Es una escapada rápida, y todavía más si uno va desde Segovia, que está a 38 kilómetros. Allí encontrarás silencio, paz y aire puro. Es un placer darse un paseo por sus calles empedradas y admirar cómo han conseguido conservar su pequeño núcleo histórico, declarado Conjunto Monumental desde 1951.

Vale la pena planear una ruta por su castillo-fortaleza (siglo XIII), la Plaza Mayor típica del medievo, la iglesia románica de San Juan Bautista y sus tesoros del Barroco, la Casa de Pilatos y, para acabar, su conocida cárcel. Y después del paseo, nada mejor que dejarse agasajar por la gastronomía de la zona.

Por cierto, en verano, una muy buena opción es acercarse a la localidad vecina de Navafría y su área recreativa conocida como "El Chorro", donde además de una espectacular cascada de más de veinte metros de altura, encontrarás unas charcas que hacen las veces de piscinas naturales. 

Sugerencia alojamiento: la Hospedería de Santo Domingo es un precioso hotel situado en el barrio judío de Pedraza. El edificio, una casa noble de tres siglos de antigüedad, ha sido recientemente rehabilitado combinando la decoración clásica y contemporánea con vistas a la Sierra de Guadarrama y a las empedradas calles de la Villa de Pedraza.

Pedraza

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