4 rutas en coche por el norte de España

09, 03, 2020

Al ponernos a pensar en viajes para el próximo verano, normalmente nuestra imaginación vuela hacia el otro extremo del planeta: exóticas playas del Caribe, la fabulosa naturaleza de Nueva Zelanda o safaris sudafricanos en todoterreno. Es algo natural, instintivo, que forma parte de la condición humana. Tendemos a pensar que cuanto más lejos mejor.

Sin embargo, es necesario apreciar lo que tenemos más cerca. El norte de España, por ejemplo, cuenta con una gran variedad de opciones que conviene tener en cuenta. Son muchos los tesoros por descubrir. Al final resulta más sencillo, más rápido, más barato e, incluso, más bonito escaparse aquí al lado. Compensa ponerse manos al volante, plantarse en unas horas en nuestro destino y explorar a nuestro aire.

Para que lo consigas, te proponemos 4 rutas en coche para este verano: la primera por la Ribeira Sacra gallega; la segunda por Asturias y sus huellas de dinosaurios, la tercera por los sabores de Cantabria y, la última, por los acantilados de la costa vasca.  Porque no olvides que no hay que ir muy lejos para vivir grandes experiencias viajeras.


La Ribeira Sacra gallega (ver mapa)

Si todavía no has estado en la Ribeira Sacra, este verano puede ser tu gran oportunidad. Hablamos del corazón de Galicia. Una zona que cuenta con uno de los paisajes más bonitos, misteriosos y salvajes del interior gallego. Situadas entre las provincias de Lugo (al sur) y Ourense (norte), estas tierras cuentan con dos grandes protagonistas: el agua y la uva. O dicho de otra manera, los impresionantes cañones del Sil —cuya forma recuerda a los fiordos noruegos— y el exquisito vino con denominación de origen propio. Si finalmente decides convertirlo en una ruta de fin de semana, en tu trazado no pueden faltar los siguientes pueblos: Quiroga, Castro Caldelas, A Teixeira, Monforte de Lemos, Carballedo, Chantada, O Saviñao y Portomarín.

Ten en cuenta que, pese a sus extraordinarios desniveles, es una región plagada de viñedos que se agarran a la ladera de los montes. No es de extrañar, pues, que a este procedimiento también se le conozca como "viticultura heroica", un calificativo que en toda Europa solo se puede aplicar al 5% de los viñedos. De todas maneras, este territorio también puede presumir de contar con un amplio y rico patrimonio, donde abundan los castillos, restos arqueológicos, pazos, puentes, monasterios e iglesias, de los que la mayor parte son auténticas joyas del románico. Por cierto, es una seria candidata a ser Patrimonio de la Humanidad.

Dónde dormir (ofertas con cancelación gratuita):

  • Hotel Casa de Caldelas en Castro Caldelas: un edificio restaurado que data del siglo XVIII a 5 minutos a pie del castillo.
  • Pazo de Berbetoros en Portomarín: también conocido como “Casa de la Marquesa”, es uno de los monumentos emblemáticos de la Villa de Portomarín. Hoy en día es un hotel muy famoso entre visitantes y peregrinos.
  • Parador de Monforte de Lemos:  ubicado en un monasterio benedictino del siglo XVII, se encuentra en el punto más alto de la ciudad, por lo que ofrece bonitas vistas panorámicas de la zona

Siguiendo las huellas de los dinosaurios en Asturias (ver mapa)

Esta es una escapada hacia el pasado en toda regla. Concretamente hacia el pasado más remoto: hace 50 millones de años, cuando los dinosaurios poblaban nuestro planeta... y Asturias. Aquellas bestias dejaron huellas de hasta 1,30 m de diámetro. Para observarlas, hay que recorrer los 60 kilómetros que unen las poblaciones asturianas de Gijón, Villaviciosa, Colunga y Ribadesella, donde se pueden visitar nueve yacimientos icnitas. El buen estado de conservación de los huesos, fósiles y huellas hacen que estos lugares sean ideales para el que quiera conocer el auténtico Parque Jurásico español.

La verdad es que se trata de una ruta muy adecuada para hacerla con niños. Aparte de los verdes paisajes asturianos, servirá para que los más pequeños aprendan algo de prehistoria. Para ello, es recomendable empezar la escapada con una visita al Museo del Jurásico, próximo a la playa de la Griega, donde te explican de una forma muy didáctica la evolución de la vida desde sus inicios hasta la llegada del hombre prestando especial interés a la conocida como «Era de los Dinosaurios». El museo divide el espacio en tres períodos: Triásico, Jurásico y Cretácico, siendo la colección de vertebrados la más completa de España. Gran parte de estas pisadas pertenecen a especímenes cuadrúpedos y bípedos, carnívoros o vegetarianos. También de restos de tortugas, cocodrilos y reptiles marinos.

Playa de Xagó (foto de Guillermo A. en Unsplash)

Dónde dormir (ofertas con cancelación gratuita):

  • Hotel San Miguel en Gijón: se encuentra a menos de 100 metros de la playa de San Lorenzo, y ofrece bicicletas gratuitas, un skate y un longboard. Hay Wi-Fi gratuito en todas las instalaciones.
  • Mar del Sueve en Colunga: situado en una casa tradicional asturiana con interiores de diseño colonial muy cerca del Mirador de San Roque, este hotelito es ideal para familias.
  • Hotel el Jardín de Eugenia en Ribadesella: situado a tan solo 50 metros de la ría del Sella, quienes ya se han alojado en aquí lo definen como "un hotel con mucho encanto", donde "te sentirás como en casa".

La cuchara y el cocido cántabros (ver mapa)

Mucho se habla de los restaurantes con estrellas Michelín o de la cocina creativa, pero si tenemos que centrarnos en un tipo de platos que llevan muchos años deleitando los paladares más exigentes de los españoles son el cocido, los guisos y los potajes. Y es que las comilonas con cuchara son manjares. En la Edad Media, el gran sabio Alfonso X no vaciló en alabar el guiso de garbanzos en sus famosas “Siete Partidas”.  Y en ese arte, el de preparar cocidos, nadie le puede negar a los cántabros su maña. Cuando llega el frío es imposible ganarles en este terreno. Las legumbres, carnes, patatas y verduras se unen en la olla para traer placer a los sentidos.

El cocido montañés es un magnífico representante de la gastronomía tradicional de Cantabria. Sus ingredientes básicos son alubias blancas, berzas y patatas acompañadas de compango (costilla adobada, chorizo, morcilla y tocino). El cocido lebaniego es igual pero con garbanzos en lugar de alubias. No son platos complejos, ni especialmente creativos, sino que nacen de la cocina lenta, pausada y paciente. Hay varios itinerarios en cuyos restaurantes sirven cocidos para chuparse los dedos: parten de la capital Santander y luego se encaminan hacia el sur hasta los Valles Pasiegos, donde es recomendable parar en Esles y pedir un cocido en el restaurante El Cruce, inolvidable; luego, rumbo oeste al valle del río Nansa —muy cerca de San Vicente de la Barquera— está el pueblo montañés de Carmona desde donde pasaremos luego al Saja, en Ucieda, o el Valle de Cabuerniga y Bárcena Mayor. Finalmente acabaremos en Liébana, donde, como ya hemos mencionado antes, tienen su propia versión del cocido.

Pueblecito cántabro (foto de Pixabay)

Dónde dormir (ofertas con cancelación gratuita):

  • Posada Punta Liñera en San Vicente de la Barquera: situada a 20 minutos a pie del pueblo y sus marisquerías, este hotelito es el lugar ideal para hacer un alto en el camino y disfrutar de su terraza con vistas.
  • Casona dos Lagos en Villanueva de Villaescusa: la base ideal para reposar tras comer un buen cocido en el cercano pueblo de Esles (a menos de 20 minutos en coche o para visitar el Parque Natural de Cabárceno se encuentra a 1 km y medio.
  • Gran Hotel Balneario de Puente Viesgo: este 4* con Spa y rodeado de jardines,  se encuentra a tan solo 5 minutos en coche de las cuevas de Monte Castillo, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La Ruta del Flysch: de Zuaia a Mutriku por los acantilados de la costa vasca (ver mapa)

Te sugerimos el País Vasco como destino para el próximo verano, concretamente la zona entre la costa de Bilbao y San Sebastián. Una magnífica ruta que tiene que ver con el mar y la importancia vital que adquiere para los habitantes de las tierras vascas. El Cantábrico es fuerte, tenaz y perseverante. Pero, sobre todo, es bello. Durante millones de siglos ha golpeado sin contemplaciones la costa y el resultado son unos paisajes únicos y una forma de vida genuina. Una clara muestra de lo que hablamos es el recorrido que va desde Zumaia hasta Mutriku, en la llamada la Ruta del Flysch (formación rocosa de origen sedimentario que se compone de una serie de capas duras intercaladas con capas blandas que han creado un paisaje soberbio). Son 20 kilómetros preciosos. Una escapada donde el mar y la montaña se unen, donde podremos pasar por playas solitarias y pueblos pesqueros y degustar una gastronomía marinera considerada de las mejores del mundo.

Para hacer esta ruta en principio no necesitamos muchos días. O sí; como siempre, dependerá de lo que te interese visitar. Lo suyo es combinar el coche con las caminatas: hacer paradas, observar desde los miradores, andar por la costa. De entrada, es aconsejable iniciar este recorrido en Zumaia, en cuya parte occidental aparece la punta Algorri, un mirador natural para observar las capas verticales del flysch y al que se llega tras un pequeño paseo desde la ermita de San Telmo y la playa de Itzurun (una maravilla al atardecer, por cierto). Más adelante, cogemos la N-634 y atravesamos valles y bosques para alcanzar Deba. Los acantilados más destacables son los de la zona de Sakoneta y Mendata. La ruta acaba en la población de Mutriku, por cuyas estrechas callejuelas aconsejamos pasear. Ten en cuenta que en estos acantilados se grabó parte de la última temporada de "Juego de Tronos”. Eso sí, hay que esperar a que baje la marea para verlos en todo su esplendor.

Acantilado en Zumaia (foto de Jordi V. en Unsplash)

 Dónde dormir (ofertas con cancelación gratuita):

  • Landarte en Zumaia: un hotel rural que quienes ya han probado definen como "simplemente maravilloso" (TripAdvisor).  Las famosas rocas ("Flysch") de la playa de Itzurun se encuentran a unos 15 minutos.
  • Hotel Rural Gaintza en Getaria: este hotelito con encanto es un añadido a una bodega de Txakoli y se encuentra en un entorno rural con vistas a las montaña de cultivos de viñedos y al mar. 
  • Hotel Arbe en Mutriku: "para repetir" es el comentario más frecuente entre quienes ya se han alojado en este hotel "Solo Adultos" y con impresionantes vistas al Cantábrico.

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