Hacer un Safari en el Parque Kruger de Sudáfrica. 10 consejos básicos

18, 07, 2017

Hacer un safari es una experiencia única, imborrable. Y hacer un safari en el Parque Kruger de Sudáfrica es el apoteosis. Antes de ser Parque Nacional era una reserva de caza en la que, debido a la falta de legislación, se cazaba indiscriminadamente, hasta que en 1926 se declaró Parque Nacional y un año más tarde se abrió al público. Es uno de los Parques con mayor diversidad de animales. Tiene más de 500 especies de aves, 100 de reptiles, casi 150 de mamíferos, numerosos yacimientos arqueológicos y una extraordinaria cantidad de árboles y flores.


Los ojos (y los oídos) bien abiertos

Hay que estar muy alerta, con los cinco sentidos muy despiertos. Sigue las instrucciones del guía y mantente pendiente de sus señales. Toca observar atentamente: por ejemplo, si chillan los monos o los pájaros puede que sea porque hay depredadores cerca de esa zona. Otra señal muy clara es cuando los antílopes o los impalas están quietos mirando muy concentrados en una dirección determinada. Debemos seguir el foco de su mirada porque puede que haya un león o un guepardo al acecho. Debajo de los árboles es un buen lugar para buscar, dado que los felinos se refrescan allí a la sombra. Y en lo alto de los árboles no solo hay pájaros, atención: puede que veas algún leopardo.


La primavera es la época en la que se ven más animales

El Parque se puede visitar durante todo el año. Cada época tiene sus ventajas e inconvenientes. Los meses de septiembre y octubre son el punto culminante de la estación seca y el principio de la húmeda. Es primavera en Kruger. El hecho de que el agua se acumule en los embalses y ríos hace que los animales se acerquen a beber y permite que los avistamientos sean mucho más frecuentes. Las primeras lluvias llegan a finales de octubre y al iniciarse el mes de noviembre. Todo entonces se vuelve más verde y el color gana su espacio. Los animales se ocultan con mayor facilidad.


Disfrutar del trayecto entre Johanesburgo y Kruger: Blyde River Canyon

Se suele decir que el camino es el destino. Y en ocasiones como esta es totalmente cierto. Cuando coges el coche o furgoneta (o el transporte que sea) para ir al Parque Kruger desde Johanesburgo —son seis horas de buena carretera asfaltada— te encontrarás una ruta espectacular con paisajes impresionantes. Es la reserva natural de Blyde River Canyon, el tercer cañón más grande del mundo. En el camino hay un mirador. No te pierdas nada.


Mejor con guía

En este aspecto no intentes ahorrarte dinero. No vale la pena. Puedes ir por tu cuenta y es cierto que seguramente te saldrá más barato, pero te perderás muchas cosas. Piensa que los rangers son personas que conocen al milímetro un parque que se extiende 350 kms de norte a sur y 60 kms de este a oeste. Saben por dónde ir, a qué hora, por dónde se mueven las diferentes especies de animales. Llevan mucho tiempo recorriendo el mismo territorio. En las zonas privadas (Game Reserve) es además obligatorio ir con guía.


Cámara de fotos, nada de móviles

Es cierto que los móviles han avanzado mucho. Ya son, en cierto modo, como cámaras de fotos. Pero tienen sus limitaciones. Seamos serios: estamos hablando de fotografiar a animales salvajes que son difíciles de localizar. Puede que estén ocultos bajo los arbustos, o subidos en la rama de un árbol o corriendo a 80 kilómetros por hora. Tienes que estar preparado. No hace falta gastarse 3.000€, pero sí llevarse una cámara réflex (a poder ser que pueda hacer ráfagas de disparos), un zoom teleobjetivo y tarjetas de memoria suficientes. La opción prismáticos también es buena.


Madrugar es una obligación

Tienes que ser el primero en llegar a la puerta de los campamentos cuando abran sus puertas. Como sabes, la mayoría de los animales (sobre todo los grandes felinos) están activos a primera y a última hora del día y por la noche. No soportan el calor y durante el día duermen plácidamente, en parte para reservar energías. Así que cuanto más madrugues, más opciones tendrás de ver depredadores en acción, sobre todo escenas de caza.


Ssshhh... Silencio

Recuerda: no estás en un zoológico. Los animales no están enjaulados y te pueden oír a muchos kilómetros de distancia. Y entonces, si oyen algo que no les gusta, se asustan y desaparecen. El silencio es un arma básica para poder avistar animales. Además, si no, probablemente sea un maravilloso momento para escuchar la música que ofrecen los pájaros, el gruñido de las fieras o simplemente el mismo silencio para sumergirte en tu experiencia. Deléitate con la banda sonora de África. Así que si eres de los que te gusta cascar, reprímete.


Llevar ropa cómoda

Es una norma primordial. Tanto si es invierno (entre 8 y 15º), como si es verano a primera hora de la mañana, tienes que sentirte a gusto. La idea es no pasar ni frío ni calor. A lo largo de una jornada puedes comenzar con un forro polar y acabar en manga corta. Además, ten en cuenta que vas a estar sentado en un coche muchas horas, casi inmóvil, por lo que es esencial que la ropa no te moleste. Un buen gorro con visera, crema solar y un pañuelo para enjuagarse el sudor también serán muy útiles. Ah, y unos guantes por si acaso.


Los Big Five se pueden ver en un día

Para el que no lo sepa, los Big Five eran las cinco piezas más codiciadas en una cacería: león, leopardo, rinoceronte, búfalo y elefante. Se trata del objetivo que se marca mucha gente cuando hace un safari en Kruger. Quieren verlos todos en un día. Y sí, es posible si tienes suerte, aunque también puede ocurrir que no veas ninguno. Como pasa con la lotería, cuantos más safaris hagas, más posibilidades tendrás de ver a los Big Five. En general, dos días de safari es lo aconsejable para asegurar el tiro. Eso sí, los Big Five están muy bien, pero no olvidemos que hay otros animales de una enorme belleza como la jirafa, el guepardo o el hipopótamo y más de 150 especies en total.


Respeto por las normas, respeto por los animales

Este es el último punto, pero tal vez debería ser el primero. El respeto es imprescindible a la hora de hacer un safari. Si no mejor quédate en casa. Para empezar, respeta las normas del Parque: no se deben bajar del vehículo en las zonas que no estén habilitadas para ello, ni bajar las ventanillas o subirse al techo; también es peligroso fumar o lanzar objetos a los animales. Infórmate sobre las normas y cúmplelas. Es una cuestión de sentido común, recuerda que estás en el territorio de los animales y no en el tuyo. Eres su invitado. De hecho, el respeto se lo debes por tu propio bien.


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