7 viajes en mayo que no te puedes perder

02, 05, 2019

Si tienes un hueco para escaparte este mes de mayo, enhorabuena, se trata de una de las mejores épocas para viajar. Mayo es un mes especialmente estimulante. Hay viajeros que piensan que es el mes perfecto para poner en marcha sus planes de viaje. En general, no suele hacer mucho calor, ni mucho frío tampoco, nada está muy caro, no suele haber mucha gente en el destino... Las condiciones son idóneas. Pues eso, si tienes la posibilidad, éste es uno de los momentos más convenientes del año.

Y ¿por dónde comenzar? Pues por estas 7 ideas que te recomendamos.


Ruta de las flores en Holanda

A unos 40 kilómetros de Ámsterdam, y muy cerca del aeropuerto Schiphol, está Keukenhof, el mayor parque de tulipanes del mundo. Allí se plantan ni más ni menos que 7 millones de bulbos de esta bellísima flor y de otras como jacintos, narcisos, orquídeas, claveles, lirios o azucenas. Se trata de un verdadero espectáculo de colores. Este parque abre sus puertas al público entre el 21 de marzo y el 19 de mayo. Sin embargo, el momento de florecimiento ocurre entre finales de abril y mediados de mayo. Luego, los podan y recogen y ese extraordinario colorido desaparece hasta el año siguiente.

Aprovechando este fenómeno natural, una sugerencia para este mes de mayo es viajar al oeste de Holanda y hacer la Ruta del Tulipán o de las flores (Bloemenroute); y si es en bici, aún mejor. Son unos 100 kilómetros que recorren los inmensos campos de Flevolandia, por las poblaciones de Naaldwijk, La Haya o Haarlem, entre canales y antiguos molinos. Una maravilla, pues no en vano National Geographic destaca esta ruta como una de las más bonitas del mundo. Y cuando el viaje llegue a su fin, también podrás comprar unas semillas para plantarlas a la vuelta y guardar un precioso recuerdo de tu viaje.

Tulipanes en Keukenhof (foto de Giu Vicente en Unsplash)

Belice antes de los huracanes

Realmente no es un destino muy conocido en España. Cuando se piensa en el Caribe, las miradas van siempre hacia otros destinos. Sin embargo, cuenta con la segunda barrera de coral más grande del planeta, por detrás de la australiana, y puede que sea uno de los principales destinos para los amantes del submarinismo. Sus fondos son excepcionales. Un ejemplo indiscutible es el Gran Agujero Azul, una de los más extraordinarios milagros de la naturaleza. Con un centro de color azul oscuro, sus paredes caen hasta 120 metros hacia las profundidades del océano. Las vistas desde el cielo son una pasada.

El que quiera viajar, es aconsejable que lo haga antes del mes de junio y hasta noviembre, que es el periodo en el que se suelen desatar los huracanes. En mayo las temperaturas son muy agradables. En Belize no solo hay playas ideales para tomar el sol o practicar submarinismo (se pueden ver rayas y tiburones), sino también yacimientos mayas impresionantes. Un magnífico ejemplo es el Caracol: situado cerca de la frontera con Guatemala –a unos 80 kilómetros de San Ignacio– y envuelto en la densa jungla, se trata de uno de los mayores asentamientos de Belice y uno de los más espectaculares del Caribe.

Gran Agujero Azul en Belice (foto de la Oficina de Turismo de Belize)

Pueblos del Alentejo portugués

El Alentejo es todo un descubrimiento situado al norte de la región del Algarve. Y lo tenemos aquí al lado. Para explorarlo bien y a gusto, hay que hacerlo en abril o mayo. No esperar al verano, puesto que entonces se abarrota de turistas. El paisaje es increíble. Llanos interminables, campos áridos, viñedos... Lo aconsejable es coger un coche, una autocaravana o una moto incluso y hacer una ruta por sus pueblos. Son una preciosidad. La quintaesencia del ruralismo: Moura, Estremoz, Elvas, Monsaraz...

Pero si hay una parada imprescindible es Évora. Una ciudad monumental. Es de esos lugares donde se tiene que ir sin prisas, pasear por sus calles, observar su historia (allí hay unos restos de un templo romano) y deleitarse con su gastronomía y concretamente con su vino: los lectores del diario USA Today aseguraban que es el mejor destino de enoturismo del mundo. No en vano, en esta región se esconden más de 250 bodegas dedicadas al vino blanco y tinto.

Évora, en el Alentejo portugués (foto de Kio LoSa en Flickr)

Senderismo en Nepal

Este es un viaje para auténticos aventureros, para senderistas, para personas a las que les guste mucho la naturaleza. Unos años después del fatídico terremoto de 2015, Nepal se está recuperando lentamente para seguir atrayendo viajeros con ganas de subir grandes montañas. De hecho, gracias a las ayudas económicas, actualmente se pueden hacer excursiones a lugares tan extraordinarios como a los pies de la cima del Everest y Annapurna o rutas espirituales por los monasterios del Valle de Katmandú a precios muy reducidos.

Eso sí, este viaje es aconsejable hacerlo antes de la temporada de los monzones, que va de junio a septiembre. En esta época llueve mucho en las zonas bajas, muchas carreteras se cierran y los senderos se vuelven intransitables por el barro. Por ese motivo, mayo es un momento perfecto para hacer planes en Nepal, cuando desciende el frío y es más probable que el cielo esté despejados. Y, por cierto, es justo cuando los rododendros florecen y coincide con el aniversario del nacimiento de Buda, lo que te permitirá vivir las celebraciones con bailes callejeros que se desatan por todo Nepal, especialmente en Bhaktapur o Patan.

Mirador Namche Bazaar en Nepal (foto de Photo Sebastian Pena Lambarri en Unsplash)

La Toscana barata

Toscana y primavera son dos conceptos que conjuntan a la perfección. Val d'Orcia y sus bellas colinas, las verdes praderas bañadas de sol, los ondulantes viñedos, los balcones cubiertos de flores, los palacios medievales, los cipreses que se levantan hacia el cielo azul y... pueblecitos como San Gimignano, Montepulciano o Pitigliano. Una ruta por esta región en mayo es todo un acierto. Las temperaturas son de lo más agradable: no superan los 25º y no bajan de los 12º. Tampoco hay aglomeraciones ni colas agobiantes en los museos y, como verás a continuación, ir hasta allí en mayo es bastante barato.

Para el que no lo sepa, para llegar a La Toscana en avión lo más adecuado es volar hasta la ciudad de Florencia o Pisa. Ambos aeropuertos son perfectos para iniciar un recorrido por esta hermosísima tierra. El plan más recomendable es coger un vuelo hasta una de las dos ciudades, alquilar un coche –una semana te puede costar alrededor de 200€– y trazar una ruta lo más completa posible. En cuanto a los billetes de avión, hemos detectado que en el mes de mayo existen muchas tarifas con aerolíneas lowcost entre los 100€ y los 250€ ida y vuelta desde varias ciudades españolas con rumbo a Pisa o a Florencia.

San Quirico d'Orcia en La Toscana (foto de Luca Micheli en Unsplash)

Viaje primaveral a Chicago

Es mayo el mes idóneo para viajar a Chicago. Ni antes ni después. Antes todavía hace frío (pueden oscilar entre los –5º y los 5º) y casi todo el mes de abril suele llover muy a menudo. Sin embargo, a finales de abril, la primavera suele irrumpir con toda su fuerza, los días se alargan y las temperaturas empiezan a suavizarse, estableciéndose entre los 10º y los 20º. Se hace evidente porque los tulipanes de la avenida Michigan se muestran en todo su esplendor. Éste es sin dudarlo el periodo ideal para plantearse un viaje a Chicago.

A finales de mayo –será el 25 este 2019– se pone en marcha el “Memorial Day”, donde se realizan desfiles en los que se homenajea a quienes murieron al servicio del país. Es un evento que, de alguna manera, marca el inicio del verano en la ciudad: se abren las piscinas públicas, los barcos comienzan a hacer sus tours por el lago Michigan, se pueden ver partidos de béisbol al aire libre y hay una gran oferta de conciertos de todo tipo. Y por si fuera poco, es una época interesante porque, poco después, en junio y especialmente en julio, una gran afluencia de turistas empezará a llegar a la ciudad.

Willos Tower Skydeck en Chicago (foto de Pedro Lastra en Unsplash)

Escapada al mayo cordobés

La Mezquita, el barrio de la judería, el Alcazar, el puente romano... lo cierto es que Córdoba es una ciudad algo eclipsada por sus vecinas Sevilla y Granada. Pero es pura luz. Sobre todo en primavera. No hay que perdérsela. Y en mayo más que en ningún otro momento. Cualquiera que se plantee una escapada en mayo, debe pensar sí o sí en Córdoba. En esas fechas se juntan las Cruces de Mayo, los patios y la feria. La alegría y el color se adueñan de la ciudad.

Entre el 6 y el 19 de mayo arranca la Fiesta de los Patios de Córdoba. Un evento declarado por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Seguramente no existe mejor momento para visitar esta fascinante ciudad andaluza que en mayo.. La vida y el alma de los cordobeses se muestran en el exterior de sus viviendas, en las fachadas y en los balcones, tanto en las antiguas (construidas antes de 1960) como en las modernas o reformadas. Las flores son las grandes protagonistas de los patios, que se pueden visitar durante todo el año. Sobrevuela el olor a jazmín, claveles, geranios y el azahar de los naranjos por barrios populares como el de Axerquía, San Agustín, Santa Marina y San Basilio.

Patios de Córdoba (foto de Turismo de Córdoba)

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