Ya es noviembre: ¿dónde viajar este mes?

05, 11, 2018

El mes de noviembre está como en medio, entre el alegre verano y la melancolía de la Navidad. Es una especie de paréntesis. Un momento perfecto para dedicarlo a uno mismo y a lo que (de verdad) nos apetezca. ¿Quizás a viajar? Pues ahí van 5 recomendaciones.


Un baño otoñal en Lanzarote o Fuerteventura

Probablemente el primer destino en el que pienso para viajar en esta época son las Islas Canarias. A cualquiera de ellas. Es un gustazo. Es como huir del frío. El sol calienta lo justo, el agua está limpia y relativamente fresca y, fundamental, está todo muy barato. Puedes conseguir sin problemas un vuelo low cost ida y vuelta por menos de 100€ y el precio de la estancia (la temporada alta es en verano) se ha reducido sustancialmente en estas fechas.

Pero si me he de mojar (nunca mejor dicho), considero que la mejor opción en Canarias para escaparse en noviembre es Lanzarote o Fuerteventura. Son las dos islas más al este del archipiélago, más cercanas a la costa africana (solo hay 140 kilómetros hasta el desierto del Sáhara), soplan los vientos alisios y son menos montañosas que las demás y, en consecuencia, es donde menos llueve. En noviembre el agua está a unos 22 grados de media, lo que significa que te puedes pegar un baño sin neopreno. Lo dicho, un gustazo.

Photo by Christoffer Engström on UnsplashCaption

Viena, la mejor ciudad para vivir en 2018

La ciudad de Viena ha sido nombrada por primera vez la ciudad “más habitable” del mundo. Por algo será. Después de evaluar a 140 destinos en temas de salud, educación, estabilidad, cultura, medio ambiente e infraestructura el Economist Intelligence Unit's (EUI) Liveability Index ha decidido que en la capital de Austria se vive de perlas. Y es cierto. Es una ciudad multifacética.  Es la clásica ciudad imperial. Pero también es accesible, modesta, entrañable. Los austríacos suelen decir que es “un pueblo grande”.

Y es cierto. Es una escapada perfecta para este otoño. Tranquila, reservada, cultural. Hay que perderse por sus tímidas calles – imprescindible la Ringstraße y de Innere Stadt, la ciudad vieja–  y recordar el pasado histórico a través de su majestuosa arquitectura, entrar en sus museos, escuchar la música de su orquesta filarmónica, o sus óperas, o catar su exquisita cerveza y sus vinos locales. Y si aprieta el frío, es el momento idóneo para bebidas y salchichas calientes, así como de cafés y Sachertorte, las famosas tartas de chocolate y mermelada. Lo dicho, está claro que allí hay calidad de vida.

Photo by Aneta Pawlik on UnsplashCaption

Shopping en el Black Friday de Nueva York

Para empezar, el otoño es la estación perfecta para visitar la Gran Manzana. Es una maravilla. Está espectacular. Hay una luz y un color impresionantes, sobre todo si te acercas a dar un paseo por Central Park. Imprescindible. Pero vamos a lo que vamos. En concreto, noviembre es aconsejable para los que les guste el “Shopping” (ir de compras en español). Piensa que el 22 de noviembre es el Día de Acción de Gracias (Thanksgiving Day), que será un jueves, y que al día siguiente –el viernes 23– se pone en marcha el Black Friday. Son 24 horas de consumo frenético. Prepárate.

El tema es que vale la pena porque hay descuentos descomunales. Algo exagerado. Piensa que es el pistoletazo de salida para las compras de Navidad. Mucha gente aprovecha esa fecha. Ropa, tablets (Apple), teléfonos, televisiones, juguetes, se compra de todo. Vale la pena levantarse muy temprano y hacer cola para coger las mejores gangas. Además, el hecho de que caiga en jueves hace que uno se pueda montar un fin de semana largo. Ah, y si te has quedado con ganas, el lunes siguiente tienes el “Cyber Monday”, un día dedicado a los descuentos en los productos de tecnología.

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Festival del final de las lluvias en Tailandia (foto principal)

Si tienes tiempo y buscas playa, apunta Tailandia como destino ideal en noviembre. Es cuando empieza la temporada seca –es desde finales de octubre a febrero– y se acaban los monzones. Para rizar el rizo, lo más aconsejable es poner rumbo a Chiang Mai, Chiang Rai y el norte del país. Las islas de Koh Chang y Koh Kood son dos excelentes opciones de playas bestiales. Los días son soleados, predominantemente secos y con temperaturas bastante agradables, aunque hay que tener en cuenta que las temperaturas nocturnas en el norte puede ser un poco frías (pillad algo de abrigo).

Una vez en Tailandia, hay una celebración que hay que subrayar sin dudarlo en la agenda. Se trata del día de luna llena del duodécimo mes del calendario lunar tailandés cuando los thais celebran el Loi Krathong. Este año caerá exactamente el 23 de noviembre. Se festeja el final de la temporada de lluvias. Es una tradición budista procedente de la India. Todo lo que flota (Loi) se iluminará. Las pequeñas balsas (Krathong) recorrerán los ríos, muchas llenas de candiles, lo que simboliza la renuncia y superación de todos los rencores, malos humores, para de ese modo comenzar una nueva vida sin ellos. Todo bañado en fuegos artificiales y cantos a la luz de la luna llena. Es como un estallido de felicidad que te contagia. En Chiang Mai se une a otra fiesta, el Yin Peng, con el popular lanzamiento al cielo de lámparas de papel de arroz. Te pone la piel de gallina.


Escapada del cocido en Burgos

Desde el próximo 22 de noviembre hasta el 25 del mismo mes, la ciudad de Burgos organiza un evento gastronómico muy aconsejable. El nombre esBurgos entre Cucharas y es el segundo año que se pone en marcha (el primero fue un éxito total). El protagonista es el cocido, o mejor dicho: los cocidos. No faltará ni uno. Desde los más típicos españoles hasta los que se cocinan en otras partes del mundo, desde los más clásicos a los más vanguardistas y creativos. Estarán todo. El Cocido madrileño, pucheros como la Olla rociera o la Olleta alicantina, la Fabada, el Desarme asturianos, la Cassoulet francesa, el Puchero de carne argentino, el Bollito italiano, Cocido de Pochas, Olla Podrida, las pochas con anguila ahumada, Cocido Montañés, Potaje de Garbanzos, Ajo Carretero, Bollito Misto, Ropavieja, Cassoulet de Pato…

Tengo que parar de citar platos porque me entra un hambre voraz. Pues será un buen mes para reivindicar esta cocina tan clásica y que te deja tan calentito por dentro. El que no pueda resistirse, ya sabe qué hacer: llegar a Burgos y dejarse llevar por los platos de cuchara. Participarán unos 30 establecimientos –restaurantes, gastrobares, tabernas... –, habrá un campeonato de cocidos, homenajes a restaurantes legendarios, talleres, foros, ponencias, y para los viajeros y comensales hay regalo: un libro culinario sobre la materia. Ah, y para bajar la comida, dos sugerencias: la Catedral de Burgos y a 12 kilómetros tienes uno de los yacimientos más importantes del mundo: el de la Sierra de Atapuerca (la entrada cuesta 6€).

Cocido en el Mesón del Cid en la edición 2017 de "Burgos entre cucharas"

 

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