Todo lo que necesitas saber antes de viajar a Ámsterdam (en 18 pasos)

21, 10, 2019

¿A quién no le apetece viajar a Ámsterdam? Sus peculiares edificios del siglo XVII, sus más de cien canales o la Casa de Ana Frank son solo algunos motivos.Sus peculiares edificios del siglo XVII, sus más de cien canales, la Casa de Ana Frank o la vitalidad que le confiere el ir y venir de los ciclistas la convierten en una ciudad que se hace querer. Como curiosidad, te informamos de que su nombre proviene de un dique que se construyó en el río Amstel, y dado que el emplazamiento de la ciudad se haya sobre él, la ciudad pasó a llamarse Ámsteler-damme o lo que es lo mismo, “dique del río Amstel”.

En este post la recorreremos paso a paso.


1. Una ciudad abierta

Si la escoges para tu próximo viaje, debes saber que te encontrarás una ciudad abierta, multicultural, cosmopolita y liberal. La historia de Ámsterdam siempre ha estado vinculada al comercio y sus habitantes están acostumbrados a recibir gentes de todo el mundo en su puerto. Esto se percibe, por ejemplo, en su variedad gastronómica, o en el buen uso del inglés. Pero sobre todo en su hospitalidad.

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2. Cómo llegar: vuelos baratos

Hay diversas maneras de alcanzar la capital neerlandesa saliendo desde España. Casi todas, de hecho: tren, coche, barco o avión. De todos modos, nuestro consejo sería reservar un billete de avión. Es la forma más cómoda y económica y son varias las aerolíneas que operan ese trayecto. Si reservas con una antelación razonable (de uno a tres meses) puedes encontrar billetes de ida y vuelta por menos de 100€. La duración del trayecto es de entre dos y cuatro horas, dependiendo de la ciudad española de la que salgas.


3. El reino de las bicicletas

Una vez allí, una de las recomendaciones más imprescindibles es moverse en bici, ya que se trata de una ciudad tremendamente bike-friendly. Si quieres sumergirte en el auténtico espíritu de Ámsterdam te aconsejamos que cojas una bici y te pongas a pedalear. Eso sí, cuidado con los peatones despistados, especialmente los turistas. El alquiler suele costar unos 12€ al día.

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4. Tamaño asequible

A diferencia de otras capitales europeas, se trata de una ciudad de fácil exploración. Dos o tres días es tiempo suficiente para ver con calma toda la ciudad, por lo que con un fin de semana deberías tener bastante. Además, es ecológica, ya que cuenta con varios medios de transporte menos contaminantes como el tren, metro y tranvía.


5. Dónde alojarse

Sugerir dónde pasar la noche cuando viajas a una ciudad como Ámsterdam es relativo. Depende de muchos factores, como por ejemplo si es tu primera vez, si vas en pareja, si te apetece salir por la noche o si, por el contrario, quieres tranquilidad. Dicho esto, lo preferible sería alojarse en el centro de la ciudad (Oude Centrum), cerca de la Plaza Dam y la Estación Central, lo que te evitará tener que desplazarte demasiado. Eso sí, esta zona es la más cara. Si buscas algo un poco más económico, tienes Spui, Leidseplein y los canales (grachten), desde donde se puede llegar a pie al centro rápidamente. De Pijp tal vez sea una opción más tranquila, puesto que su ambiente no está tan masificado y se ubica a media hora caminando. Para que te hagas una idea, 75€ por noche sería un precio razonable en el centro de la ciudad. Haz clic aquí para ver una selección de alojamientos para todos los gustos y bolsillos.


6. El desayuno típico holandés

Ámsterdam es una ciudad pequeña pero peleona. Repleta de rincones, puede llegar a resultar intensa. Por eso es una buena decisión cargar las pilas antes de emprender la marcha. El desayuno se sirve muy temprano y suele ser fuerte y bastante variado. En Letting (Canal Belt) sirven un desayuno fantástico que consiste en huevos, tostada con quesos y roast beef. Tampoco es mala idea comenzar la mañana catando los tradicionales poffertjes con una parada en la Pancake Bakery (Prinsengracht 191). El café no está nada mal, aunque suele haber cola a horas punta.

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7. Ámsterdam: 161 canales y 1281 puentes

En el 2013 sus canales cumplieron cuatrocientos años. Nuestra sugerencia es comenzar el viaje contemplando la ciudad desde un barco turístico. Se trata de un paseo agradable y podrás ver muchas cosas y más rápido que utilizando las piernas. Además de la arquitectura, que es una maravilla, las casas flotantes resultan de lo más original.  Varias compañías ofrecen rutas. Durante una hora las embarcaciones recorren los principales canales, pudiendo contemplar curiosidades como las casas-barco y NEMO, el futurista edificio proyectado por el arquitecto italiano Renzo Piano.

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8. Arquitectura única junto a los canales

Las casas antiguas de Ámsterdam son mundialmente conocidas por su singular arquitectura, que las convierte en un auténtico museo al aire libre. Por lo general presentan fachadas de ladrillo, altas, estrechas y rematadas en pico. Este estilo arquitectónico se conoce como Escuela de Ámsterdam.

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9. De mercadillos para comer

El Albert Cuyp es un mercado muy popular en el que encontrarás de todo: fruta, quesos, pescado, discos, ropa... Consíderalo una magnífica ocasión para perderte entre locales y comer en uno de los muchos restaurantes que pueblan la zona, como por ejemplo el Bazar (Albert Cuypstraat 182).

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10. Al museo

Este viaje resulta ideal para aquellas personas que aman el arte. Se nota en la cantidad de museos y galerías y en las obras que albergan. El Museo Van Gogh acoge la mayor colección del mundo del artista, nacido en la ciudad. A unas manzanas, en el Rijksmuseum, están expuestas La lechera de Vermeer, La ronda de noche de Rembrandt y otras obras de la Edad de Oro. En el Museum het Rembrandthuis pueden apreciarse obras de Rembrandt, y el Stedelijk Museum rescata a Mondrian de entre su colección de arte moderno. Respecto al Hermitage Amsterdam (hermano pequeño del de San Petersburgo), en él se expones maravillosos tesoros de la colección original de Rusia.

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11. El año de Rembrandt

Este 2019 se celebra el 350 aniversario de la muerte de Rembrandt Harmenszoon van Rijn, uno de los pintores más apreciados del planeta. Como homenaje se celebrarán exposiciones por todo el país, en la mayoría de los museos y salas públicas que van desde Middelburg hasta Leeuwarden. El Rijksmuseum alberga la colección más extensa y completa de este artista con 22 pinturas, 60 dibujos y más de 300 grabados. El evento más interesante del Rijksmuseum (sobre todo para el público español) es la exposición "Rembrandt-Velázquez" que se celebra entre el 11 de octubre y el 19 de enero de 2020, muestra que establece un paralelismo entre estos dos grandes maestros del siglo XVII. Imprescindible.


12. Los holandeses y los tulipanes

A primera hora de la tarde, un plan de lo más apetecible es visitar el Bloemenmarkt en el canal Singel. Está formado por una serie de barcazas amarradas donde encontrarás todo tipo de flores frescas o secas, semillas, bulbos, y hasta marihuana. Incluso 700 tipos de tulipanes. Todo desprende un perfume que te deja embobado. Es sorprendente el vínculo que existe entre los holandeses y las flores. De hecho, al caminar por las calles de Ámsterdam te tropiezas como mucha gente cargando con ramos de flores.

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13. Uno de los rincones más bonitos de la ciudad

Si tienes tiempo es muy buena idea acercarse a Begijnhof, aldea del siglo XIV en la que se encuentran dos capillas y hermosas casas tradicionales medievales. También puede visitarse la casa de madera más antigua de Ámsterdam en el número 34, Het Houten Huis, que data de 1470.

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14. La casa de Ana Frank

Es una visita necesaria, de conciencia. El recorrido se ha organizado perfectamente, de modo que dura una o dos horas como máximo, y se ubica en el número 267 de la calle Prinsengracht. Podrás recorrer los pasillos y las estancias donde Ana Frank y su familia se ocultaron de los nazis. Pasaron dos años sin poder hacer el mínimo ruido. Ahora es un museo que pretende transmitir el sentimiento de los escritos de esta niña judia que lo único que deseaba era subir a una bici, pedalear, silbar y vivir libremente. 

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15. Una cerveza holandesa

La Heineken Experience es una parada indispensable para los amantes de la cerveza, que podrán aprender un poco sobre la historia de esta bebida y su proceso de elaboración. Consiste en un recorrido multimedia que te atrapa por completo, sobre todo porque el final le dan un toque de alegría a la visita con una degustación.


16. La casa más estrecha del mundo

Si puedes, se trata de una curiosidad por la que vale la pena pasarse un momento. Se erige sobre el canal Singel, uno de los más famosos y antiguos de Ámsterdam; concretamente en Singel, 7, esta divertida edificación a menudo es reseñada como la casa más estrecha del mundo con un espacio habitable de tan solo un metro de ancho.

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17. Paseo nocturno por el Barrio Rojo

Cuando la noche se cierne sobre la ciudad, uno de los lugares a los hay que acercarse para dar una vueltecilla es el Red Light. El nombre este barrio se debe al color rojo de las luces que lo alumbran. Más tarde sugerimos tomar unas copas en Bimhuis (Oude Schaans, 73): de diseño ultramoderno, se trata de uno de los mejores lugares para escuchar jazz.

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18. Despedida de Ámsterdam desde las alturas

DoubleTree SkyLounge no es el típico bar de hotel, ya que ofrece una de las mejores panorámicas de todo Ámsterdam. Subes en ascensor hasta el piso 11 y a disfrutar. A estas alturas del viaje, probablemente te merezcas un poco de paz. En el Sky Lounge sirven cerveza, vino, cócteles y otras bebidas, así como tapas, sándwiches o incluso caviar y ostras. El bar abre hasta la medianoche.

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