Guía para viajar barato a Tenerife (en 16 pasos)

28, 10, 2019

A unos 300 kilómetros de la costa africana, Tenerife es la isla más grande del archipiélago canario: representa el 27% del total de la superficie de las 7 Islas Canarias (Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote, Tenerife, La Palma, La Gomera y el El Hierro).

Y lo mejor es el clima: gracias a su situación privilegiada en el océano Atlántico, te permitirá disfrutar de 25 grados de media durante todo el año. Por ejemplo, en diciembre tienes 21 grados de máxima y 14 de mínima. En fin, que se está de lo más agustito. Vale para todos los gustos: naturaleza, familia, deporte, cultura, pareja, playa...

Y, por si fuera poco, es una de las escapadas más baratas que puedes hacer en la actualidad. Tanto los vuelos como la estancia o las actividades que se pueden hacer en la isla tienen precios de lo más asequibles. 


¿En qué época viajar?

La temporada baja en Tenerife ocupa los meses de octubre y noviembre y de febrero a mayo, con excepción de Semana Santa. Durante estos meses encontrarás las mejores ofertas de vuelos a Tenerife, así como alojamiento y muchas actividades a un precio bastante más reducido. En verano, debido a la demanda, los precios suben ligeramente.


¿Tenerife norte o sur?

Piensa que hay 2 aeropuertos en Tenerife. El del norte y el del sur. La zona norte tiene un paisaje más tropical y frondoso y sus playas son de arena negra. En cambio, el sur tiene un clima más caluroso y seco. Si buscas playas, el sur es tu elección. Tú decides.

Playa de las Teresitas, Santa Cruz de Tenerife (foto de Adam Nieścioruk en Unsplash)

Volar por menos de 50€

Piensa que el aeropuerto Tenerife Sur es donde más compañías low cost operan de toda España. Dependiendo desde dónde salgas, 2 ó 3 horas escasas de vuelo separan las Canarias de la Península. Si te paras a pensarlo, hasta podrías planteártelo para irte un fin de semana o tres días. Aparte de que no se trata de un viaje largo, los vuelos están muy económicos durante todo el año, excepto en julio y agosto.

Para que te hagas una idea, hemos seleccionado estas tarifas por menos de 50€ i/v. Algunos ejemplos de precios: desde Barcelona o Madrid en noviembre hay billetes a partir de los 40€; desde Sevilla y Madrid en febrero 2020 desde 38€; y desde Bilbao en marzo 2020 hemos detectado mucha disponibilidad por 50€. Hay que aprovecharse de la situación.


Alquilar un coche y dar la vuelta a la isla

Estamos hablando de una isla muy fácil de recorrer. Mide 87 kilómetros de largo y 45 en su parte más ancha. Para moverse por la isla, lo cierto es que Tenerife cuenta con un formidable servicio de autobuses o “guaguas”. Es un medio barato y muy bien conectado. Puedes conseguir un bono por unos 20€ para recorrer la isla. Sin embargo, lo más aconsejable es el coche de alquiler. Al final es más cómodo –como hemos comentado, la isla no cuenta con grandes distancias– y te permite moverte a tu aire, perderte por los pueblos, ir a playas directamente, subir al Teide...

Y además, alquilar un coche en la isla es barato. Hay diversas opciones de empresas. Lo coges en el mismo aeropuerto y a rodar. El precio por día, dependiendo del tipo de coche y las condiciones, se sitúa entre los 15€ y 35€ al día, lo que significa que en una semana no deberías porque superar los 100€. Y, atención familias, casi todas las agencias de alquiler de coches ofrecen sillas y alzadores gratis para los niños. 


Subir a El Teide

Al final todo depende del tiempo del que dispongas. Si vas un par de días, las prioridades serán unas, y si vas una semana serán otras. Si es la primera vez que viajas a Tenerife o bien tu estancia va a ser breve, hay una excursión indispensable: el pico de El Teide, el más alto de España con 3.718 metros y el tercer volcán en activo más alto del mundo. Un espectacular paisaje volcánico, casi lunar, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO y uno de los 12 Tesoros de España.

Situado en el centro de la isla (no tiene pérdida), subir probablemente te llevará, como mínimo, medio día. Existe un teleférico que te sube a los 3.555 metros de altura, pero piensa que luego, para llegar al cráter, hay unos 200 metros más. Se necesita una autorización y estar un poco en forma porque el último tramo se tiene que hacer a pie.

Teleférico en El Teide, Tenerife (foto de Michal Mrozek en Unsplash)

Casi el 50% de la isla está protegida

Insistimos: se habla mucho de playas y del sol canario, pero la naturaleza interior desborda la isla. Hacer senderismo y caminar por Tenerife es uno de los planes gratuitos más recomendables que existen. Hay 43 espacios naturales que se pueden visitar. Aparte de El Teide, hay 4 visitas inevitables: el Parque Natural de Anaga y su impresionante bosque de Laurisilva, Punta de Teno, el Barranco de Masca y el Acantilado de Los Gigantes. ¿Alguien da más?

Acantilado de Los Gigantes en Tenerife (foto de Svetlana Gumerova en Unsplash)

Hay 67 kilómetros de playa

Es obvio que estamos en un destino de sol y playa, y además durante todo el año. Es conocido lo bien que trata el sol a la isla más grande de las Canarias. Por eso las playas no son lo único, pero sí son fundamentales en cualquier escapada. Se trata de coger el coche y trazar una ruta para explorar todos los rincones de Tenerife. Admirar su belleza no te costará un céntimo.

El sol es gratis. Relajarse en las playas es uno de los planes más baratos.

Paisajes casi vírgenes de arena volcánica conviven en la isla del Tenerife con playas que harán las delicias del turista más reposado. A destacar la Playa de las Teresitas, Playa de Benijo, El Médano y Playa del Duque.

Playa de Benijo en Tenerife (foto de Svetlana Gumerova en Unsplash)

Bañarse en sus piscinas naturales

Bordeando la costa norte, se llega rápidamente hasta las Piscinas Naturales de Garachico (un pueblo muy bonito, por cierto). Las piscinas se llaman el Caletón y son toda una curiosidad de la naturaleza. La lava que inundo el pueblo (en 1706) dejó una serie de piscinas naturales de gran belleza. Cuentan con escalones, pasarelas y puntos de buceo en sus aguas cristalinas. Por cierto, un lugar ideal para ir con la familia, puesto que tiene todo tipo de servicios y el baño es seguro para los niños (cuenta con socorristas en verano).


Los acantilados gigantes

En la costa oeste de la isla, encontramos un paisaje formado por majestuosos acantilados de hasta 600 metros de horizontalidad. A la altura de Santiago del Teide, es obligado el paso por Masca y el Valle del Palmar hasta Buenavista del Norte. Ese es un punto ideal para senderistas porque pueden explorar el Parque Rural de Teno, atravesar el barranco de Masca (vistas brutales del Atlántico) y ascender al Teno Alto.

Vistas panorámicas desde la carretera de Punta de Teno en Tenerife (foto de Arut Pogosyan en Unsplash)

Dónde comer: Los Guachinches

Comer en Tenerife es toda una experiencia y suele ser barato, sobre todo en lo que se refiere a su gastronomía tradicional. Hay que buscar alguno de sus numerosos Guachinches, tabernas típicas de allí, en las que se puede comprar comida casera y tapas a precios muy bajos. Piensa que el Guachinche son locales donde los pequeños agricultores dan salida a sus vinos y, de paso, lo acompañan con comida.

Allí la gastronomía es muy sabrosa y variada, ya que ha bebido de fuentes muy diversas. Cuenta con unos quesos maravillosos, vinos blancos y tintos con 5 denominaciones de origen diferentes, el gofio o la ropa vieja, las deliciosas papas con mojo, y excelentes parrilladas de pescados autóctonos como el cherne, las viejas o las sardinas.


Un asombroso árbol con 800 años

Siguiendo en la costa oeste, está el Parque del Drago, situado en Icod de Los Vinos y donde se levanta un árbol que podría tener unos 800 años, y que además es uno de los símbolos de Canarias: mide 18 metros y su tronco tiene un perímetro de 20 metros. Se le conoce como Drago Milenario. Y ojo, para los que viajen con niños: el ayuntamiento recientemente ha puesto en marcha itinerarios ecológicos –de la mano de un guía experto– para facilitar el avistamiento, observación y reconocimiento de aves y reptiles canarios.

El Drago milenario en Icod de los Vinos (fotos de PierreG_09 en Flickr)

Tres ciudades para pasear

Una de las mejores cosas que se pueden hacer sin arruinarse en Tenerife es pasear por las calles de sus fabulosos pueblos y ciudades. Para empezar, una excelente manera de terminar la ruta por la costa este es en el fabuloso Valle de La Orotava. El centro de su población está catalogado como conjunto histórico-artístico y monumental. Sus callejuelas contienen un extraordinario colorido, que  conserva hermosas casas de la época de los primeros conquistadores.

Ya hacia el norte, uno de los puntos históricos de mayor valor en la isla es la histórica ciudad de La Laguna, antiguamente capital de la isla. Ha sido completamente remodelada tras la declaración de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es una bellísima villa para pasear y contemplar sus monumentos y coloridas casas palaciegas.

Y un poco más hacia el este, tampoco podemos olvidarnos de conocer la capital tinerfeña, Santa Cruz, dando un paseo a pie por sus calles: La Iglesia de la Inmaculada Concepción, Plaza de España, Cuartel de Almeida, el Mercado Nuestra Señora de África, la Rambla de Santa Cruz, El Museo de la Naturaleza y El Hombre y el Auditorio de Tenerife.

Casco antiguo de La Laguna, en Tenerife (foto de Pepoexpress en Flickr)

Dónde alojarse con poco presupuesto

Está claro que la oferta hotelera y, en general, de alojamiento en la isla de Tenerife es abundante, tanto en el norte como en el sur. Hay opciones para todo tipo de presupuestos y gustos: apartamentos, hoteles, casas rurales y viviendas vacacionales de toda clase. Todo depende, como siempre, de lo que te interese. Los apartamentos pueden ser muy buena sugerencia si vas en grupo y familia, pero también hay que tener en cuenta que la comida no está incluida. El precio por un apartamento medio en Tenerife te puede salir por unos 60€ al día, el hotel por unos 80€. Es cuestión de hacer números.

Las zonas más populares para hospedarse en Tenerife son Santa Cruz de Tenerife y el Puerto de la Cruz en el norte, que es más tranquilo, y la Costa de Adeje, la Playa de las Américas, y los Cristianos en el sur, donde hay más concentración de turismo de sol y playa.

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Surfear olas

Llevar una tabla de surf, detenerse en una playa de la costa este de la isla y lanzarse a cabalgar sobre sus olas es un plan de los más barato. Tenerife es uno de los spots más aconsejable para practicar el surf, no solo por el clima benigno sino por la magnífica calidad de sus olas.

En Granadilla de Abona, hay que echar el freno en El Médano, una de las playas más populares de Tenerife, con su fina arena gris y la hermosa vista del cono volcánico Montaña Roja. Por cierto, hay un tramo de la playa donde se cumplen las condiciones idóneas para practicar el windsurf y el kitesurf.


Carnaval, Carnaval

Dicen los que saben del tema que el de Santa Cruz es el segundo mejor Carnaval del mundo, solo superado por el de Río de Janeiro. Está declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional. Se suele celebrar en enero y principalmente en febrero, y paraliza la isla. ¿Habrá que visitarlo, no?

Carnaval en Canarias (foto de Christophe Morisset en Flickr)

Puesta de sol y contemplar las estrellas al final del viaje

Una de los atardeceres más bonitos de la isla está en el sur, en Costa Adeje, donde el sol se esconde tras La Gomera. Es una estupenda idea para despedir de la isla. En ese sentido, el Papagayo Beach Club es una buena decisión. La ubicación es privilegiada para tomarse unos cócteles en primera línea de la playa, contemplar el horizonte, relajarse, escuchar música del DJ de turno y olvidarse del mundanal ruido.

Luego están las estrellas. Ese magnífico espectáculo gratuito que tenemos en el cielo cada noche. Debido a su ubicación geográfica, a la transparencia del cielo y la baja contaminación lumínica, Tenerife es uno de los destinos más aconsejables para la observación de estrellas. Puedes caminar hasta alguno de sus miradores (especialmente los del Teide) en la zona noroeste, como el de El Palmar y contemplar el universo infinito y más allá.

Observación de estrellas en El Teide, Tenerife (foto de Raico Rosenberg en Flickr)
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