9 escapadas desde Madrid (a 1 hora o menos)

04, 11, 2019

Madrid es una ciudad enorme, diversa y seductora. Pero al mismo tiempo te absorbe y, muchas veces, no te deja respirar. Es como una fuerza centrífuga que atrae todo lo que quiere huir hacia afuera. Si no espabilas, puedes quedarte atrapado en el interior de su belleza.

Así que hay que escapar de su dominio. Cualquier momento es bueno.

No importa la estación del año, si la disfrutas de día o tienes plan por la noche, o si pones rumbo hacia el norte, el sur, el este o el oeste. La cuestión es salir de la ciudad y conocer qué hay más allá de su asfalto y la altura de sus rascacielos. Porque a las afueras de la capital española existen muchas oportunidades de todo tipo, sin necesidad de irse demasiado lejos.

Te proponemos 9 ideas de escapadas de uno o varios días (o, en otras palabras, escapadas de fin de semana) para que explores los pueblos, la cultura o la naturaleza que rodea a esta maravillosa ciudad.


La casa de Cervantes en Alcalá de Henares – 35 kilómetros al este

Esta es una magnífica opción para los amantes de la literatura. Allí nació Miguel de Cervantes, autor del Quijote y uno de los escritores más trascendentales de la literatura española y universal. A una media hora desde Madrid, Alcalá de Henares es una localidad muy interesante. Sus calles y arcos de piedra y una universidad con más de 500 años de historia se unen a la casa natal del famoso escritor. Se trata de una especie de museo que reconstruye una vivienda típica castellana de los siglos XVI y XVII. Por cierto, el acceso es gratuito y la visita resulta muy enriquecedora, con dos plantas en torno a un patio de columnas, alcobas, y obras originales de esa época. Antes de ir, conviene consultar la agenda para ver la programación, ya que ofrecen talleres infantiles, recorridos temáticos, espectáculos de teatro y música...


Un cocido en Chinchón – 47 kilómetros al sureste

La Plaza Mayor de Chinchón (y sus 234 balcones) suele encontrarse entre las más bonitas de España. Sin olvidarnos, desde luego, de la Torre del Reloj (siglo XIV), el Castillo de los Condes y el Convento de San Agustín, que acoge actualmente el Parador de Turismo de 4 estrellas. Precisamente en el restaurante de este establecimiento, El Bodegón, sirven una de los platos más apreciados y genuinos de la gastronomía popular de Madrid: el cocido de taba. De hecho, han recuperado la antigua receta y está para chuparse los dedos. Comérselo allí, ahora que ha llegado el frío otoño, bien vale una escapada.

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El Escorial y su arquitectura – 50 kilómetros al sur

El Real Monasterio-Palacio de San Lorenzo de El Escorial es una visita muy recomendable para el que se encuentre en Madrid y disponga de un día (se llega en una hora de tren). Está situado en pleno corazón de la Sierra de Guadarrama, en una ladera del Monte Abantos, y tan solo dista 50 kilómetros de la capital. Se trata de una de las más colosales empresas arquitectónicas de todos los tiempos, que en su época fue comparada con el grandioso Templo de Jerusalén y considerado el edificio más grande de su tiempo: la octava maravilla del mundo. Es un complejo que incluye un palacio real, una basílica, un panteón, una biblioteca y un monasterio. Para pasear y relajarse, nuestra sugerencia es sin duda el Jardín de los Frailes.

La primera piedra se depositó el 23 de abril de 1563, hace la friolera de 456 años, gracias a la iniciativa de Felipe II, quien le encargó la obra a Juan Bautista de Toledo. Es historia pura de nuestro país. Su arquitectura de estilo renacentista, de aparente frialdad, representa el paso de la Edad Media a unos tiempos más modernos  de la gran época imperial, cuando en sol no se ponía en los dominios de España. De hecho, allí descansan en sepulcros de mármol los restos de la mayoría de reyes y reinas de las dinastías de Austria y Borbón.

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Ruta de los Pueblos Negros – 60 kilómetros al nordeste

Si coges el coche y te diriges a la provincia de Guadalajara, a una hora de Madrid, podrás hacer una de las rutas más aconsejables para los que se escapen de la capital. El recorrido circula por un valle donde sus típicos pueblecitos, con sus fachadas de pizarra, se mimetizan con el entorno. La arquitectura popular de esta zona se denomina "arquitectura negra" precisamente por eso, por el color oscuro de los materiales empleados en la construcción de sus edificios, que presentan el color típico de la pizarra.

El pueblo de Tamajón es conocido como la puerta de entrada a esta ruta singular. Resulta muy bucólico. El camino nos llevará por un paisaje de riachuelos y robledales, salpicado por una decena de pueblecitos entre los que destacan Cogolludo, Campillo de Ranas, Majaelrayo, Almiruete, Retiendas y Valverde de los Arroyos.

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Un día en Toledo – 70 kilómetros al sur

La ciudad de Toledo es una excursión clásica para los madrileños. A menos de una hora en coche, cuenta con todos los alicientes que merecen la pena para dar un agradable paseo por esta maravillosa ciudad histórica. Por algo la llaman “la ciudad de las tres culturas”. Envuelta por sus murallas, cuenta con una privilegiada ubicación a orillas del río Tajo. Sus viejas y estrechas calles han visto pasar a la comunidad cristiana y musulmana, con presencia judía en ambas épocas.

Dedicarle un día (o, si es posible, más) es casi obligatorio. Es de esos lugares en los que te sumerges casi sin querer. Impresiona su majestuosidad, el magnetismo que irradia su protagonismo en la historia de la España Imperial y cómo conserva tal cual el mismo trazado que presentaba durante la Edad Media. No en vano, su casco antiguo fue nombrado Patrimonio de la Humanidad. La Catedral Primada, la Mezquita del Cristo de la Luz y las Sinagogas del Tránsito y Santa María la Blanca son varias de las visitas que forman parte de un agradable paseo. Además, por supuesto, del Alcázar, en la colina más alta de la ciudad.

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Senderismo en la Sierra de Guadarrama – 75 kilómetros al norte

Al norte de Madrid nos encontramos con las montañas del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, un auténtico paraíso para los senderistas. Está repleto de caminos que recorren paisajes y rincones de una belleza natural excepcional. Es un lugar ideal para organizar una caminata de uno o varios días. Eso sí, cualquier escapada a esta sierra debería incluir una visita a Patones de Arriba, uno de los pueblos más bonitos de España. Calles sinuosas, fachadas de piedra oscuro y una precioso entorno de parajes a descubrir.

Este, de hecho, podría ser perfectamente el punto de partida para una de las rutas más apasionantes para explorar la Sierra Norte. Se trata de un itinerario circular que alcanza el punto más alto —1.263 metros— y desde donde se pueden contemplar las vistas de la Sierra Norte, el embalse del Atazar, la Pedriza, el cerro de San Pedro o la Sierra de La Cabrera.

Si buscas alojamiento en esta zona, no te pierdas esta oferta.

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Comerse un cochinillo en Segovia – 96 kilómetros al noroeste

Antes de nada, un consejo: ya que la visita de Pedraza recomendada más abajo no es muy larga, vale la pena matar dos pájaros de un tiro y aprovechar para conocer también la ciudad de Segovia. Justo debajo del archiconocido acueducto, tiene lugar una de las experiencias gastronómicas más solicitadas de España: el cochinillo del Mesón Cándido. Es toda una ceremonia. Asado en horno de leña tradicional, realizando el corte con un plato para certificar el punto de la carne, como mandan los cánones.

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Consuegra y los Molinos de viento – 120 kilómetros al sur

Si pones rumbo en dirección sur desde Madrid y coges la A-4 durante aproximadamente una hora y media, te encontrarás con los maravillosos paisajes manchegos y el encantador pueblecito medieval de Consuegra. El castillo de la Muela y 12 molinos de viento magníficamente conservados se yerguen sobre una colina conformando un paisaje eminentemente quijotesco. Es un viaje al pasado. Sentarse y contemplar ese paisaje al atardecer es una de las experiencias con más magia que existe. La Plaza Mayor de Consuegra también es una visita imprescindible, ubicada en el mismo lugar donde se encontraba el antiguo foro romano, con sus edificios históricos como el Palacio de San Gumersindo, Los Corredores y el Ayuntamiento de estilo renacentista.

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El encanto de Pedraza – 126 kilómetros al norte

Se llega a la coqueta población segoviana de Pedraza desde Madrid en una hora. Es una escapada rápida, y todavía más si uno va (como comentábamos antes) desde Segovia, que está a 38 kilómetros. Allí encontrarás silencio, paz y aire puro. Es un placer darse un paseo por sus calles empedradas y admirar cómo han conseguido conservar su pequeño núcleo histórico, declarado Conjunto Monumental desde 1951.

Vale la pena planear una ruta por su castillo-fortaleza (siglo XIII), la Plaza Mayor típica del medievo, la iglesia románica de San Juan Bautista y sus tesoros del Barroco, la Casa de Pilatos y, para acabar, su conocida cárcel. Y por cierto, cada mes de julio (el primer y segundo sábado), este pueblo apaga las luces y se ilumina de miles de velas para celebrar el espectacular Concierto de las Velas.

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